Microesculturas imposibles en la punta de un lápiz
Piensa en la escultura más pequeña que te puedas imaginar; una hecha con las manos, no con máquinas de…precisión láser. Y ahora te presentamos a Dalton Ghetti, un carpintero brasileño residente en Connecticut (EEUU), de 49 años, que hace 25 se hizo esa misma pregunta y decidió tomárselo como un reto. El resultado está construido en la punta de la mina de un lápiz. Por increíble que parezca, es real, y el nivel de detalle es asombroso
“En la escuela tallaba el nombre de mis amigos en la madera de los lápices y se los regalaba. Más tarde, cuando empecé con la escultura, quería desafiarme y mirar más allá de los grandes bloques de madera, intentando hacer cosas del tamaño más pequeño que me podía imaginar. Experimenté con diferentes materiales, como la tiza, pero un día tuve un ”momento eureka” y decidí tallar en el grafito de un lápiz”.
Probablemente hayas pensado que Dalton utiliza toda clase de lentes de aumento, pero no es así. Sus herramientas son tres: una hoja de afeitar, agujas de coser y un cuchillo afilado. Si algo tiene es paciencia: ha invertido dos años y medio en un solo lápiz.















